miércoles, 28 de noviembre de 2007

Y juro no amar


Desconozco la autoria de este texto, asi que si alguien sabe de quien es le agradeceria que me lo dijera para añadir su nombre aqui. Gracias



Y juró no amar
Le concedieron treinta años sin siquiera ella saberlo.
Era uno de los pocos ángeles que quedaban sobre la Tierra. Sus alas perdieron toda su fuerza una vez, y cayó del cielo… Dejó de sentarse cada noche al lado de las estrellas, condenada a tener que conformarse con mirarlas como un humano más desde ahí abajo.
Sus primeros años fueron extraños pero preciados. Era pequeña, le cantaban para dormir y la besaban cariñosamente. La cogían de la mano para que no se perdiese, y le secaban las lágrimas abrazándola muy fuerte.
Pero el tiempo, inquebrantable y desquiciado, hizo pasar esos años rápidos ante su retina, e hizo llegar el día en que el destino quiso llevarse a esas dos personas que parecían ángeles, que la amaban como los ángeles. Fue la primera noche sin un beso de buenas noches, sin un abrazo que apaciguara sus lágrimas...
Y esa noche juró no sentir, juró no amar… Será mejor – se repitió una y otra vez.
Vivió arrastrada por las garras del tiempo, viendo cómo los años corrían a su lado, viendo cómo todos los que habían estado sentados a su lado lograban sus objetivos mientras que ella no lograba nada… Porque no quería nada.
Hasta que lo conoció. Accidentalmente, pero lo conoció. Al principio compartieron sonrisas, lágrimas y palabras. Sin ella a penas percatarse, esas palabras curaron muchas de sus heridas, pero dudó profundamente que ella pudiera ejercer el mismo efecto sobre él.
Tumbada en su cama divisó las estrellas, como cada noche, pues no había peor castigo que cuidar de las estrellas cada noche sin poderlas acariciar. Recordó su promesa, era mejor no sentir… Esa noche quiso arrancarse sus sentimientos de dentro y sólo consiguió hacerse sangre. No conocía su sangre… No sabía que ella también tenía.
Tres años pasaron, y no sólo compartieron palabras. Llegó un momento en que necesitaron compartir su interior. Cada rincón de su piel fue conquistada por unas manos delicadas pero fuertes. Esos labios la besaron sin cesar, y esos brazos se convirtieron en la cuna que hace muchos y muchos años perdió.
A pesar de todo, ella le hizo comprender que no podía ofrecerle nada, y cuando llegó el momento de hablar, su espalda lo dijo todo. No se atrevió a decirle que por primera vez había sentido pese a haberse prometido no hacerlo. No tuvo fuerzas para agarrarlo y pedirle que no marchara. No pudo… Y él se marchó, llorando amor.
Le concedieron treinta años para comprender que aquello no era un castigo, si no la oportunidad de luchar por ser feliz en lugar de sentarse al lado de las estrellas a pedir deseos que en el fondo sabía que nunca se cumplirían…
Desde entonces se sabe de la existencia invisible de esos ángeles. Y de vez en cuando alguno baja a la Tierra para secar una lágrima. Quizá haya personas que lleven un ángel dentro. Quizá… Alguien tenga un año más para rectificar, para atreverse a ser feliz.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola.
Gracias por pasarte.
Me alegro ke te guste.
Estaré encantada de ke me visites.
Yo vendré por akí también.

Un beso.

Olga.

Labryx dijo...

Yo ya encontré mi angel...espero que dure más de 30 años:)

Que sopresa encontrarte...bueno, que me encontraras.

Tienes un rincón precioso.

Virginia R. Santos dijo...

lesgirl del sflog!!! :O??!!!

yo solia ser /laykaaa


pero cuanta ssflogueras hemos cambiado la dichosa pagina x esto?? jajajaja